ISRAEL EL DÍA DESPUÉS DE LAS ELECCIONES: ENTRE GUATEMALA O GUATEPEOR
En mi primer artículo sobre el tema, “Israel: elecciones generales en octubre 2026. ¿Quo
Vadis?” (https://ojalameequivoque.blogspot.com/2026/04/israel-elecciones-general-en-octubre.html) analicé interrogantes relacionados con la posibilidades
de concreción de las elecciones, fechas, sondeos de resultados y su posible aprobación.
En el segundo, “Cuanto más se aproxima la fecha de elecciones, más resalta el
racismo inherente al Estado Judío” (https://ojalameequivoque.blogspot.com/2026/05/cuanto-mas-se-aproxima-la-fecha-de.html) acentué la discriminación hacia los árabes ciudadanos
de Israel en el proceso eleccionario. En la presente nota me centraré en los
posibles modelos y direcciones políticas que pueda tomar el Estado según las
alternativas de resultados de las elecciones.
Alternativas
a coaliciones factibles
a.
Coalición Netanyahu: Continuación de la coalición actual bajo el liderazgo
de Netanyahu con el Likud y la participación de los partidos religiosos ultra
ortodoxos y el nacionalismo religioso (Ben Gvir y Smotrich)
b.
Coalición de la Oposición Judía: formada por los partidos judíos actuales
de la oposición, mayormente de centro-derecha (Bennet, Lapid, Liberman y Aizenkot)
más la izquierda tradicional del partido Democrático de Yair Golán, sin
participación de partidos árabes.
Eventualmente existe una tercera posibilidad. Ante algún dramático devenir que demande de Netanyahu dar un paso al costado de la política israelí (motivos judiciales, de salud, personales, familiares, etc.) se abriría la posibilidad de una coalición de los partidos del centro-derecha con el Likud, sin Netanyahu y sin la izquierda de Yair Golan.
Dos son las temáticas centrales que
definen las visiones estratégicas básicas de todo gobierno futuro, que
“podrían” ser un punto de referencia para poder distinguir el uno del otro. La
primera es la temática de seguridad condensada prácticamente en dos frentes
básicos: el conflicto con los palestinos y la amenaza nuclear de Irán. La
segunda temática abarca todos los aspectos relacionados con el modelo de
gobierno y orden político-social interno del Estado.
Gobierno
de la Coalición de Netanyahu
En la temática de seguridad, este
gobierno básicamente se dirigirá a profundizar las líneas que se delinearon
inmediatamente después del ataque de Hamas de octubre de 2023. Materializar la
idea de la anexión legal y definitiva a Israel de Cisjordania y Gaza,
incluyendo programas de limpieza étnica de palestinos. A esto se le sumarán
nuevos programas de anexión y colonización, ahora en Siria y Líbano (Véase declaraciones
de Ben Gvir (Kan, 15-5-26). En el frente iraní continuara la presión a Trump con
el objetivo de profundizar la guerra hasta derrocar y cambiar el régimen de los
Ayatolas en Irán, denegando toda posibilidad de un acuerdo.
En política interior se pondrá en marcha
el nuevo modelo de Israel, con la muerte de la democracia representativa de un
sistema parlamentario que tanto caracterizó a Israel en sus primeros 78 años de
independencia. Si bien se supone la permanencia de elecciones generales libres
(no con total seguridad), desaparecerán las características de una democracia
plena, como lo son, división estricta de poderes con equilibrios y frenos de
instituciones tecnocráticas que garantizan igualdad de derechos y obligaciones,
sobre todo de las minorías. Se profundizará la discriminación, básicamente
destinada a favorecer sectores sociales que garanticen apoyo político (como el
caso de multimillonarias transferencias de presupuestos a la población religiosa
ultra ortodoxa y colonos en Cisjordania). Se trata de un absolutismo total y
poder irrestricto de un gobierno elegido en elecciones.
Gobierno
de la Oposición Judía
En materia de seguridad, se puede afirmar
sin temor a un gran error de apreciación que, la cúpula de los partidos de la oposición
judía fue cortada por la misma tijera que el gobierno de Netanyahu. Si bien evitan
dar apoyo a planes de limpieza étnica y nueva expansión territorial, en el
frente palestino no están dispuestos a avanzar más que hasta un dominio de lujo
por la fuerza. Es decir, como en un proceso natural que por necesidad se continua
por siglos, Israel dominará militarmente a la población palestina de Gaza y
Cisjordania sin derechos civiles y bajo un régimen de Apartheid. La intención de
dar ciertos grados de libertad a palestinos en Cisjordania y Gaza los obligará
a enfrentarse con gran parte del ejército que hoy obedece más a rabinos
extremistas y racistas que a mandos naturales independientes. En el frente iraní,
gran parte de la oposición se alinea con la visión y estrategia de Netanyahu.
Sin lugar a dudas, el objetivo de restablecer
el orden institucional a su estado original antes de ser modificado drásticamente
por Netanyahu desde principios de 2023 se convertirá en un proyecto pleno de
escollos y batallas permanentes. En primer lugar, este gobierno que se
denominará “de cambio”, deberá enfrentar en la calle a una oposición que no duda
en llegar a la violencia en pos de sus objetivos. Más aún, nadie puede garantizar
que las fuerzas de represión (Policía y Servicios de Seguridad), ya depuradas y
con una cúpula a medida del presente gobierno, estén dispuestos a colaborar con
planes de retorno al viejo orden. Por último, no sería del todo disparatado suponer
que el nuevo gobierno repentinamente se sienta cómodo con un orden que le
otorga fuerzas descomunales, a pesar que deban dejar de lado promesas
proselitistas.
Dos
bombas de tiempo en el futuro inmediato de Israel
Como si fueran poco los desafíos anteriormente
detallados, todo gobierno futuro, con seguridad, deberá enfrentar dos bombas de
tiempo cuyo estallido la mayoría de los analistas ya lo mencionan como inevitables.
Hoy ya se sabe que, en pocos años,
el componente religioso ultra ortodoxo judío, caracterizado por su conducta de holgazanería
y parasitismo, avanzará en su peso relativo en la población de manera que se convertirá
en factor decisivo. Hoy ya se perciben explosiones locales, pero seria muy
imprudente desentenderse de enormes explosiones nacionales que son solo cuestión
de poco tiempo.
En segundo lugar, ya hay analistas
que presagian la derrota de Trump en las próximas elecciones. Bajo estas
circunstancias, y en vista del posicionamiento de Israel después de la guerra
de 2023, (lo abandonaron los demócratas de USA y prácticamente todo Europa) es
muy probable que en un par de años solo Milei de Argentina se convierta en el único
líder del mundo dispuesto a continuar apoyando a Israel.
Conclusión
Cualquiera sea la coalición que
gobierne después de las próximas elecciones, Israel no retornará a lo que los
judíos y el mundo conoció hasta fines del año 2022 con el inicio de la última
cadencia de Netanyahu como primer ministro. Netanyahu lo pervirtió social,
política y diplomaticamente de manera que difícilmente pueda revertirse el
proceso.
Daniel Kupervaser
Herzlya – Israel 16-5-2026
https://ojalameequivoque.blogspot.com/
kupervaser.daniel@gmail.com
@KupervaserD
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