ISRAEL LLEVA A ISRAELÍES A ETERNIZAR UN CONFLICTO SANGRIENTO Y A JUDÍOS DEL MUNDO A SER HOSTIGADOS
Shaul Arieli, el valorado analista
del conflicto palestino israelí, es muy claro y preciso en su visión del futuro
en la región. “En los últimos meses, una de las verdades fundamentales del
conflicto israelí-palestino ha quedado de manifiesto una vez más: Israel no
avanza lentamente hacia una solución política, sino que se aleja de ella
mediante una serie de pequeños pasos administrativos, legales e ideológicos” afirmó
en su última nota (“La anexión que no tiene que proclamarse”, Times of Israel,
2-6-26).
Posteriormente agrega; “No se trata
de una declaración pomposa con bombos y platillos, sino de un mecanismo
conocido de anexión gradual: no una declaración de imposición de soberanía
general, sino de la aplicación de los poderes israelíes sector por sector.
Patrimonio, aduanas, moneda corriente, tierras, planificación, comunicaciones seguridad,
carreteras. Así es como lo temporal se convierte en permanente”. También es muy
claro que no se puede confiar en un freno de lo que se conoce como oposición a
Netanyahu. “Quienes busquen un proyecto político alternativo en la oposición
encontrarán principalmente silencio, reservas tácticas o críticas a la
violencia de los colonos, pero casi ninguna visión fundamentalmente distinta”,
afirma Arieli.
CONFLICTO
PALESTINO-ISRAELÍ: CIEN AÑOS DE GUERRA
El mundo tiene que tener claro que
el Estado Judío no va a dirigirse a la Naciones Unidas, apoyado por Trump,
exigiendo el reconocimiento de su soberanía sobre Cisjordania y Gaza. Israel,
con el apoyo de un 90% del componente judío de su población, en la realidad, ya
impone soberanía de facto sobre todo el territorio desde el Rio Jordán hasta el
Mediterráneo. En esa región, hoy conviven 7,5 millones de judíos junto con 7,5
millones de palestinos, de los cuales, 2,1 millones son ciudadanos de Israel,
discriminados parcialmente y 5,4 millones viven en Cisjordania y Gaza bajo un
orden apartheid, careciendo de derechos civiles plenos, bajo dominio de las botas
y metralla del ejército israelí.
Judíos llevaron a cabo su epopeya de
liberación nacional logrando la constitución de un estado independiente en 1948
por caminos diplomáticos, y también por medio del uso de terrorismo criminal
contra sus oponentes (ingleses y árabes). También los palestinos lo tratan de
lograr por los mismos medios, gozando del apoyo de una abrumadora mayoría del
mundo que sostiene la necesidad de la partición del territorio entre el Jordán
y el Mediterráneo que también incluya un estado palestino independiente.
Si ya de casi siglo atrás una
abrumadora mayoría del mundo sostiene la partición territorial y la creación de
dos estados como la vía más apropiada para la solución del conflicto, ¿cómo es
posible que esta confrontación ya lleva tanto tiempo sin solución? La respuesta
se ve en la realidad. Ambos pueblos están dirigidos y dominados por sectores
que imponen a sus mayorías alinearse detrás de su derecho único a todo el
territorio con el privilegio de desterrar al otro. La base de un conflicto
permanente.
La abrumadora superioridad militar
israelí, por encima de las capacidades palestinas, junto al incondicional apoyo
militar y diplomático a nivel internacional que ofrece el liderazgo de USA como
consecuencia de los multimillonarios aportes de dinero de judíos de USA a
campañas electorales de sus políticos, sembró en la gran mayoría de la sociedad
israelí la fantasía que, en Medio Oriente, Israel tiene la sarten por el mango,
y los palestinos, tarde o temprano se esfumarán de la región.
La violenta confrontación desatada
como consecuencia del ataque de Hamas del 7 de octubre de 2023 empujo a
Netanyahu a idealizar una victoria total que eliminaría definitivamente todos
los peligros que durante décadas acechan al Estado Judío, incluyendo el
aprovechamiento de la oportunidad de llevar a cabo una limpieza étnica de
palestinos.
Las idílicas promesas de Netanyahu necesariamente
chocaron con la realidad y, lentamente, se están convirtiendo en un estruendoso
fracaso. Frente a una victoria total, la región sufrió uno de los mas graves
derramamientos de sangre de la historia. Frente a la promesa de la eliminación
de los peligros en los diferentes frentes, hoy, tras casi 3 años de batallar,
Hamas, Hezbollah, Irán, Huties, todos estos enemigos siguen en pie amenazando a
Israel. Por encima de todo, el gran fracaso de Netanyahu lo constituye la
enorme ola internacional de aversión hacia Israel, judíos y judaísmo que se
conformó y mueve multitudes como protesta por la violencia desmedida de Israel,
hasta ser enjuiciado en foros internacionales por sospecha de cometer
genocidio, principalmente contra población civil bajo el pretexto que entre
palestinos no hay inocentes, inclusive los niños.
Más problemáticos aún son los planes
de limpieza étnica promovidos por sectores racistas y extremistas de la
sociedad israelí. El solo hecho de proponer su implementación probablemente
desate una réplica a nivel internacional que altere la vida a judíos en el
mundo.
Ante la identificación total e
incondicional de liderazgos judíos del mundo a la conducta del gobierno
israelí, no sería del todo descabellado suponer que el intento de implementación
de un plan de limpieza étnica de palestinos de territorios de Gaza y
Cisjordania se convierta en un aliciente que mueva a determinados sectores en
el mundo a reaccionar con acoso y hostigamiento violento contra población judía
en su entorno.
La población palestina no se mueve
de la región, ni el mundo permitirá que sea deportada. El empecinamiento de la
mayoría de los israelíes de mantener vivo sin resolver el conflicto,
necesariamente condicionara a los israelíes a continuar su vida en un eterno
charco de sangre, mientras que los judíos de la diáspora, conducidos por
dirigencias sumisas a gobiernos de Israel, cada día pagaran un precio mayor.
Daniel Kupervaser
Herzlya – Israel 7-6-2026
https://ojalameequivoque.blogspot.com/
kupervaser.daniel@gmail.com
@KupervaserD
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