DANNY CITRINOWICZ: "IRAN ROMPIÓ LA BARRERA DEL MIEDO FRENTE A EE. UU. Y TODO PUEDE DESCONTROLARSE

 

Del Traductor: Prestar atención al fin de la nota: Irán podría adoptar el modelo nuclear norcoreano

 

Aunque aún no han arribado a un conflicto en gran escala, se refleja una tendencia más profunda: el intento de Teherán de reconstruir la disuasión frente a Estados Unidos, junto con su negativa a aceptar cualquier intento de socavar el nuevo statu quo que busca imponer en el estrecho de Ormuz.

En los últimos días, la fricción militar entre Irán y Estados Unidos en la región del Golfo se ha intensificado. El patrón se repite casi siempre: Teherán cree que los petroleros que operan con asistencia estadounidense o los buques de la Armada de EE. UU. intentan desafiar la nueva realidad que busca configurar en el estrecho de Ormuz. En respuesta, actúa contra dichos buques, lo que provoca una respuesta estadounidense mesurada, generalmente contra una instalación militar en la región del Golfo.


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A esto le sigue una respuesta iraní limitada contra bases estadounidenses, principalmente en Kuwait y, más recientemente, en Bahréin, y luego el incidente termina, al menos temporalmente, debido al deseo compartido de ambas partes de evitar una guerra a gran escala.

Desde la perspectiva de Irán, esto representa un esfuerzo por preservar el statu quo que busca establecer en el Estrecho de Ormuz y evitar que Estados Unidos perjudique lo que considera parte de su soberanía y libertad de acción en la región. Por lo tanto, es razonable suponer que cualquier intento futuro de desafiar esta realidad recibirá una respuesta similar. Además, parece que Teherán está elevando gradualmente su umbral de respuesta en un intento por establecer una ecuación de disuasión que haga que la administración estadounidense lo piense dos veces antes de intentar cambiar las reglas del juego.

El hecho de que estos eventos no hayan derivado hasta ahora en una escalada generalizada indica el deseo de ambas partes de evitar una guerra total. Sin embargo, en ausencia de una solución política o de acuerdos claros, la fricción actual podría eventualmente descontrolarse. El riesgo de que esto ocurra aumenta a medida que Irán demuestra su disposición a ampliar el círculo de ataques y el alcance de su respuesta.

Mucho más allá del Estrecho de Ormuz

Pero para Teherán, la historia es mucho más amplia que la cuestión del Estrecho de Ormuz. El colapso del concepto de «defensa avanzada» —que se basaba en la idea de que sus aliados regionales disuadirían a Israel y evitarían un ataque directo de Irán— exige una revisión de su concepto de seguridad.

La constatación de que sus aliados ya no pueden proporcionar el mismo nivel de defensa estratégica que antes lleva a Irán a concluir que la forma más eficaz de disuadir a Estados Unidos de futuras acciones militares, o de apoyar otro ataque israelí, es mediante la creación de una ecuación de disuasión directa con Washington.

A diferencia del pasado, cuando el Líder Supremo Ali Jamenei evitaba en la medida de lo posible la fricción directa y sostenida con Estados Unidos, el liderazgo iraní actual parece más dispuesto a aceptar e incluso iniciar una fricción controlada con Washington. La lógica es sencilla: solo demostrando el precio que Estados Unidos podría pagar en un conflicto con Irán será posible influir en la toma de decisiones estadounidense en el futuro.

Esto no significa que Irán esté interesado en una guerra interminable con Estados Unidos. Todo lo contrario. Teherán busca explotar lo que considera su principal logro en la última campaña: la supervivencia misma del régimen y la preservación de sus capacidades militares. Para Irán, la capacidad de seguir amenazando la presencia estadounidense en el Golfo es un elemento central en la construcción de la nueva ecuación de disuasión.

Mientras tanto, la posibilidad de interrumpir el tráfico en el Estrecho de Ormuz, o incluso cerrarlo en caso de crisis, sigue siendo una de las herramientas de influencia más importantes del arsenal iraní y continuará desempeñando un papel central en su concepto de disuasión frente a cualquier futura administración estadounidense.

La pregunta realmente importante es si Teherán se conformará con esto. A medida que avanza el debate interno en Irán sobre las lecciones del último conflicto y el futuro del concepto de seguridad nacional, es probable que la discusión sobre el componente nuclear se intensifique.

Si en el pasado la cuestión nuclear se veía principalmente como una moneda de cambio y un medio para asegurar el estatus de Irán como Estado fronterizo, ahora la cuestión puede plantearse en términos más amplios de disuasión directa contra Estados Unidos.

En este sentido, no se debe descartar la posibilidad que el modelo norcoreano se convierta en un punto de referencia más significativo en los debates estratégicos en Teherán, como parte de la búsqueda de una fórmula que garantice la seguridad del régimen y evite otro intento de forzarle la guerra en el futuro.

Fuente: Diario Hayom, 7-6-2026

Traducción: Daniel Kupervaser

Herzlya – Israel 7-6-2026

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@KupervaserD

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