TZIPPY SHMILOVITZ: "EL POSICIONAMIENTO DE ISRAEL EN EE.UU. ES MUCHO PEOR DE LO QUE SE IMAGINAN
Al
día siguiente de las elecciones húngaras, circuló en redes sociales una imagen
con los rostros de cuatro hombres: Donald Trump, Vladimir Putin, Viktor Orbán y
Benjamin Netanyahu. Sobre la foto de Orbán aparecía una X. El mensaje es claro:
uno menos, tres más. De toda la información de los últimos meses que ilustra el
grave deterioro de la situación de Israel en Estados Unidos, este sencillo meme
es el que mejor refleja la profundidad y la creciente crisis. La mayor parte
del mundo —y ahora muchos estadounidenses de ambos partidos— consideran a estos
cuatro hombres como la causa de todo el sufrimiento global actual. El hecho de
que dos de ellos sean líderes de Estados Unidos e Israel es insólito e
impactante.
El
clamor por el declive de Israel en Estados Unidos ha sido especialmente fuerte
en los últimos tres años, pero es la culminación de un proceso de casi 20 años
que nadie ha intentado detener y que ahora podría ser demasiado tarde. La
última encuesta del Pew Research Center, según la cual el 60% de los
estadounidenses tiene una opinión negativa de Israel —incluido el 41% de los
republicanos—, es una auténtica catástrofe. La situación de Israel en Estados
Unidos es mucho más compleja de lo que los israelíes, ajenos a la realidad,
comprenden o prefieren comprender.
El
sábado pasado, el programa satírico "Saturday Night Live" se burló de
que Netanyahu sea quien da las órdenes al ejército estadounidense. Si bien pudo
haber sido una broma a costa de Trump, también señaló a Israel de una manera
que los principales medios de comunicación estadounidenses —y no hay ninguno
más convencional que "Saturday Night Live"— no se habían atrevido a
hacer hasta ahora.
Este
creciente sentimiento antiisraelí se encuentra prácticamente en todas partes,
excepto en Washington, pero la historia de la política estadounidense sugiere
que lo que sucede en las calles acaba llegando a los pasillos del Capitolio.
Especialmente cuando la generación que todavía cree que Israel puede hacer lo
que quiera con el apoyo incondicional de Estados Unidos está al límite de su
paciencia.
El
esfuerzo de Netanyahu
Benjamin
Netanyahu se esforzó enormemente por romper el consenso bipartidista en torno a
Israel en Estados Unidos, y de hecho logró una victoria total, salvo que hoy el
57% de los republicanos entre 18 y 49 años también tienen una opinión negativa
de Israel, algo que probablemente no estaba previsto.
Desde
el 7 de octubre, los israelíes prefieren pensar que el problema está en los
medios de información, pero esto es una ilusión y una negación. El problema no son
los medios infromativos, sino las imágenes de Gaza, Líbano, Cisjordania e
incluso Irán que llegan a todo el mundo. Se requiere un talento extraordinario
para hacer creer a Occidente que el régimen regresivo y asesino de Irán es la
víctima, y que
Estados Unidos e Israel son el
eje del mal.
El
gobierno israelí, liderado por Netanyahu, decidió hace muchos años alinearse
con la extrema derecha mundial, partiendo de la percepción distorsionada de que
los supremacistas blancos cristianos que no creen en la democracia son mejores
para Israel que los demócratas liberales. Esta fue una política perversa
diseñada principalmente para asegurar la supervivencia política de Netanyahu.
En este sentido, Donald Trump es un regalo que Netanyahu recibió hace una
década y que sigue dando frutos, pero la derrota de Orbán deja claro lo que un
estudioso diligente de la historia como Netanyahu sabe bien: la historia se
desarrolla por etapas y no existen gobiernos eternos. Puede que la inundación
haya quedado atrás, pero cuando lleguen las primarias de la campaña
presidencial de 2028 y expresar una postura antiisraelí se convierta en un
requisito indispensable, ya no será posible evitar mirarse al espejo.
Fuente:
Ynet, 15-4-2026
Traducción:
Daniel Kupervaser
Herzlya
– Israel 15-4-2026
https://ojalameequivoque.blogspot.com/
kupervaser.daniel@gmail.com
@KupervaserD
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