DANNY CITRINOWICZ: “CONOCER
AL ENEMIGO. SOBRE LA LÓGICA ESTRATÉGICA IRANÍ EN ESTA GUERRA”
1. Desde la perspectiva de Irán, la guerra actual no se
considera un evento limitado destinado a lograr un alto el fuego, sino una
lucha diseñada para reconfigurar las condiciones estratégicas en el Golfo. Su
principal objetivo es crear una nueva realidad que le garantice no ser atacado
nuevamente en el futuro.
2. Irán estima que la presión militar directa, incluidos
los ataques a infraestructura estratégica o las ofensivas como el ataque a
Kharj, no conducirá a su rendición, sino a una escalada iniciada por él. En
este contexto, también se espera que active a sus aliados, liderados por los
hutíes, para ampliar el escenario y aumentar el costo económico, energético y
comercial que la guerra impone a la comunidad internacional.
3. Teherán considera que, en una guerra de desgaste, goza
de una ventaja relativa. Este concepto se basa en tres elementos principales:
el tamaño geográfico y demográfico de Irán, su memoria histórica como sociedad
acostumbrada a luchas prolongadas y su profundo compromiso ideológico con la preservación
de la revolución y el régimen. Esta combinación lleva al liderazgo iraní a
creer que puede absorber una presión prolongada y continuar la lucha durante
mucho tiempo.
4. En cualquier escenario de una campaña prolongada, se
espera que Irán otorgue una importancia primordial al control efectivo o a la
capacidad de perturbar el estrecho de Ormuz. Desde su perspectiva, se trata de
un activo estratégico con un estatus similar al de su sistema de misiles o su
programa nuclear. El control de este espacio tiene como objetivo principal dos elementos:
primero, crear una palanca de presión económica internacional; y segundo,
erosionar gradualmente la eficacia del régimen de sanciones al forzar la
adaptación regional e internacional a la nueva realidad.
5. Ante la disyuntiva entre la rendición y la escalada,
se espera que Irán opte por la escalada. Por lo tanto, se prevé que las
acciones estadounidenses dirigidas a llevar a Teherán a negociar mediante el
aumento de la presión militar o económica encuentren limitaciones
significativas. Mientras el liderazgo iraní crea que puede continuar
disparando, mantener la fricción constante y, al mismo tiempo, activar los
componentes del "eje de sus aliados", no se apresurará a retirarse ni
a entrar en negociaciones desde una posición de debilidad.
En resumen, la lógica estratégica de Irán en la guerra actual
se basa en intentar cambiar las reglas del juego, en lugar de buscar una
solución rápida al conflicto. Irán prefiere una escalada controlada, una guerra
de desgaste y el uso de mecanismos de presión regionales e internacionales,
antes que ceder ante la presión. Por lo tanto, cualquier intento de obligarlo a
llegar a un acuerdo mediante la coerción, en esta etapa, probablemente
endurecerá sus posturas en lugar de suavizarlas.
Fuente: Red X de Danny Citrinowicz, 5-4-26
Traducción: Daniel Kupervaser
Herzlya – Israel 5-4-2026
https://ojalameequivoque.blogspot.com/
kupervaser.daniel@gmail.com
@KupervaserD
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