SOLICITÚD DE INDULTO DE NETANYAHU - CUANDO LA DELICUENCIA JUDÍA SE APODERA DEL ESTADO JUDÍO
En fecha 21-11-2019, el Fiscal
General del Estado de Israel anunció que se propone presentar ante los juzgados
una acusación al primer ministro Netanyahu por tener suficientes pruebas de haber
cometido delitos de corrupción. El 28-1-2020 se llevó a cabo el acto formal
ante el juzgado.
El 2-3-2020 la ciudadanía de Israel
fue a las urnas para elegir un nuevo gobierno. Con sus resultados, el 20-4-2020
se firmó un acuerdo de coalición para la formación del gobierno número 35 de
Israel, por el cual la función de primer ministro quedaría en manos de
Netanyahu y Gantz, por rotación.
De inmediato se presentaron
peticiones ante la Corte Suprema de Israel exigiendo la nulidad del acuerdo
dado las contradicciones básicas existentes entre la función de primer ministro
de una persona juzgada paralelamente por haber cometido delitos de
administración.
En esa oportunidad Netanyahu adujo
la inexistencia de tales contradicciones, acentuando su capacidad de cumplir
tanto la función de primer ministro como las exigencias paralelas del proceso
judicial que se inicia. Sus argumentos convencieron a los jueces, quienes, por
unanimidad de sus 11 miembros, rechazaron la petición. Así es que Netanyahu
continuó en funciones de primer ministro de Israel desde esa fecha hasta hoy en
día, fuera del corto periodo entre el 13-6-2021 hasta el 29-12-2022, durante el
gobierno de Bennet-Lapid.
Las sesiones del juicio a Netanyahu
comenzaron el 20-5-2020, mientras que el testimonio de Netanyahu, que estaba
previsto para julio de 2024, debido a la guerra en Gaza, debió postergarse
hasta el 10-12-2024. Pero este no fue el único atraso por exigencias de
Netanyahu.
En oportunidad de la sesión de
inicio, Netanyahu declaró: “Lamentablemente, no puedo dar detalles, pero hoy
puedo decirles, sabiendo lo que está en juego, y se lo digo con total
seguridad: ‹no pasará nada porque no hay nada›. Lo que está ocurriendo
aquí es una presión indebida e implacable por parte de los medios de
comunicación sobre las autoridades”.
A lo largo de todo el juicio
Netanyahu exigió en repetidas oportunidades acortar o suspender las sesiones
por motivos ligados a necesidades de cumplir su función de primer ministro. Pese
a que de un principio se fijaron 3 sesiones por semana, en la practica ninguna
semana se cumplió a lo largo de varios meses.
Según los informes en estos días de
periodistas que cubren el avance del juicio, y en opinión de expertos, tras su
confrontación con interrogatorios de la fiscalía en perspectivas del fin de su
testimonio, la situación de Netanyahu se ha vuelto bastante problemática y con
serios pronósticos que finalmente sea culpado, al menos, en parte de los
delitos que le adjudican. Da la impresión que la fiscalía logra demostrar que ‹se
encontró bastante y que puede pasar mucho›
Acorralado por las circunstancias,
que sus abogados aparentemente estiman como batallas perdidas, Netanyahu
recurre a su último salvavidas a mano, el indulto del presidente de Israel. En
una arrogante petición, al no poder demostrar su inocencia, Netanyahu opta por
adjudicarse la excepcionalidad de ser el único capaz salvar a Israel de la
debacle social e institucional que el mismo fue su promotor, de las desastrosas
consecuencias de la tragedia histórica de octubre de 2023 de la cual es el
principal responsable, y demandar su posicionamiento por encima de la ley.
La insolencia es aún mayor desde el momento
que exige del presidente de Israel el indulto sin reconocer la mínima
culpabilidad y expresar arrepentimiento por el o los delitos cometidos,
condiciones requeridas expresamente por la jurisprudencia en el caso. Netanyahu
pretende que Israel, por intermedio de su presidente, reconozca que él,
personalmente, como delincuente factible, está por encima de la ley, lo que
implica cancelar el juicio de inmediato.
Nada mejor que recurrir a Trump para
comprender la escala a la que el mundo esta expuesto en estos días en la
temática del indulto a delincuentes convictos o en potencia. Días atrás, Trump
envió una carta al presidente Herzog solicitando que sopese el indulto a
Netanyahu. Paralelamente, Trump anunció el indulto de Juan Orlando Hernández,
ex presidente de Honduras, sentenciado años atrás en USA a 45 años de cárcel
por narcotráfico, al mismo tiempo que se prepara a invadir Venezuela con el
pretexto que su presidente promueve la venta de drogas.
Con un ministro delincuente convicto
por apoyar organización terrorista, un parlamentario invitado permanente al gabinete
de seguridad, delincuente convicto por corrupción, ministra y presidente de comisión
parlamentaria por el oficialismo investigados por corrupción, y un primer ministro
que trata de escabullirse oficialmente de ser condenado en juicio por corrupción,
se está en presencia de suficientes síntomas para constatar el proceso del
empoderamiento de la delincuencia en el Estado Judío. Ya es hora de modificar
un viejo lema del judaísmo referido a la justicia. En vez de “Justicia,
justicia, perseguirás”, de ahora en más será: “Justicia, Justicia, pisotearás”.
Herzlya – Israel 30-11-2025
https://ojalameequivoque.blogspot.com/
kupervaser.daniel@gmail.com
@KupervaserD
Comentarios
Publicar un comentario