GAZA: DE RIVIERA ESTADOUNIDENSE SIN PALESTINOS A ESTADO PALESTINO BAJO PROTECTORADO DE USA
Reseña: Netanyahu vendió a israelíes el sueño de la Gran
Israel, pero materializa en Gaza la fórmula izquierdista de 2 estados
A año y cuatro meses del sangriento
ataque de Hamas a Israel el 7 de octubre de 2023, y tan solo a dos semanas de
asumir por segunda vez la presidencia de USA a principios de febrero de 2025,
Trump reanudó el controvertido romance con el primer ministro de Israel,
Benjamín Netanyahu.
En esa oportunidad, en conferencia
de prensa, ambos líderes informaron al mundo del proyecto conjunto de finalizar
el interminable derramamiento de sangre entre población palestina de Gaza e
israelíes. Acompañado por Netanyahu el presidente estadounidense, Donald Trump,
aseguró el martes 4 de febrero que Estados Unidos "tomará el control"
de la Franja de Gaza, la reconstruirá, convirtiéndola en la "Riviera de
Medio Oriente", asegurando que los palestinos deben ser
"reasentados" de manera permanente en otros países (“Trump afirma que
EE. UU. tomará el control de Gaza", France 24, 5-2-2025).
Nada más cercano a los sueños
dorados de la coalición gobernante en Israel. En la misma oportunidad
Netanyahu, el primer líder extranjero invitado por Trump a la Casa Blanca desde
su regreso al poder, apoyó públicamente al presidente de USA afirmando que "su
disposición a pensar fuera de los parámetros establecidos con ideas frescas nos
ayudará a lograr todos nuestros objetivos". Fuera de toda sorpresa, la
mayoría de los líderes de la oposición (Gantz, Lapid, Liberman) expresaron también
su beneplácito sin el mínimo reparo por el sorprendente cambio de la política
de USA en la región con un claro plan de limpieza étnica de palestinos.
Repentinamente afloran denigrantes valores del judaísmo que una abrumadora
mayoría de la clase gobernante de Israel los trató de tapar por décadas.
Pero el plan de limpieza étnica de
Gaza no fue la única dote que USA aportó al renovado romance de Trump con
Netanyahu. Se le agregó la participación estadounidense al ataque conjunto a
Irán, otro sueño dorado del primer ministro israelí.
Sin entrar en detalles que son de
conocimiento general, Trump rápidamente llegó a la conclusión que el romance
con Netanyahu lo metió en camisa de once varas de un altísimo costo personal y para
su país. En el frente de Irán, el ataque conjunto no logró materializar ninguno
de los objetivos que se fijaron (derrocar el régimen de los ayatolas,
desmantelar totalmente la infraestructura de desarrollo nuclear y eliminar toda
posibilidad de lanzamiento de misiles). Más aun, permitió a Irán asumir
prácticamente la soberanía sobre el estratégico estrecho de Ormuz, con serias implicaciones
en el mercado internacional del petróleo dañando directamente intereses
económicos de Trump. En Gaza, los planes de limpieza étnica de palestinos
pusieron al presidente de USA en jaque sus estrechas relaciones con los
poderosos estados árabes del Golfo.
A partir de septiembre de 2025, con
su proyecto de paz para Gaza, y posteriormente en estos días con su plan de
desarme de Hamas, Trump fijó los parámetros de un proceso de fin de la guerra
con la consecuente toma de control de facto de Gaza por parte de USA. Aunque no
se menciona específicamente, el plan de “reasentar palestinos en países árabes
vecinos” repentinamente desapareció del discurso.
Atento a los dañinos efectos a su
campaña electoral, Netanyahu, amagó públicamente con oponerse a tal proceso,
aunque en la práctica ordenó atenerse a las directivas de Trump que alejan significativamente
al ejército israelí de toda intervención en Gaza (“Board of Peace disputes
Netanyahu: ‘Israel is implementing the Trump 15-point plan’”, Ynet, 10-8-26).
Si bien, el problema de desarme de
Hamas pasó a manos de Trump, de facto se trata de un proceso que apunta a la conformación
de un estado palestino, bajo el gobierno temporal de transición de un comité
palestino tecnocrático y apolítico, aunque dentro del marco de un protectorado y fuerte control de Estados Unidos, sin la presencia del ejército israelí.
Da la impresión que, la gran promesa
de Netanyahu y sus socios Smotrich y Ben Gvir, con Gaza sin palestinos como el
inicio de la Gran Israel, de facto se trata del primer paso de la materialización
del proyecto de la izquierda israelí con la solución de dos estados al
conflicto palestino-israelí.
Daniel Kupervaser
Herzlya – Israel 10-8-2026
https://ojalameequivoque.blogspot.com/
kupervaser.daniel@gmail.com
@KupervaserD
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