EL SILENCIO DEL LIDERAZGO JUDÍO DE LA DIÁSPORA ANTE EL TERROR JUDÍO EN CISJORDANIA, MANCHA A TODO EL JUDAÍSMO

En relación al Estado de Israel, el liderazgo de instituciones judías de la diáspora que se auto adjudican la representación oficial de las comunidades judías locales, en su abrumadora mayoría, han adoptado la conducta característica de una barra brava en una hinchada de fanáticos de un equipo de fútbol. Lo adulan a viva voz en la tribuna, los alientan en todo momento de confrontación con adversario, festejan sus victorias y se preocupan de callar y esconder incidentes cuando su equipo comete atropellos o abusos violentos en el campo de juego.

Un pueblo no es un equipo de futbol, conflicto entre pueblos no es un partido de futbol, ni las personas e instituciones que lo componen, estén donde estén (en su estado o en la diáspora), son simpatizantes en tribunas de un estadio de futbol, menos aún, líderes de sus instituciones centrales.

Bajo la sombra de la guerra desatada como consecuencia del sangriento ataque de Hamas a Israel el 7 de octubre de 2023, la convivencia de judíos y palestinos en el territorio de Cisjordania, dominado militarmente por Israel, comenzó a experimentar un cambio drástico y dramático. Jóvenes colonos judíos se organizaron en hordas violentas que pusieron en práctica un plan de acoso y feroces ataques a población palestina de la región, incluyendo actos de terrorismo criminal con heridos y muertes, con el objetivo de motivarlos a abandonar sus viviendas, y así promover un plan de limpieza étnica. Todo ello frente a la mirada pasiva y desentendida del ejército israelí, el soberano en la región, en una actitud que muy bien se puede entender desde el desinterés a colaboración práctica.



Ante una manifiesta pérdida de control por parte del gobierno y ejército israelí en manos del terrorismo judío, un amplio grupo de ex jefes del Estado Mayor del ejército, altos oficiales en retiro y ex jefes y jerárquicos veteranos de los Servicios Secretos de Seguridad de Israel, se dirigieron por escrito al gobierno de Israel advirtiendo de los peligros que representan el accionar de estos grupos de terroristas judíos.

Así se expresaron: “Exigimos que se tomen todas las medidas necesarias para eliminar de inmediato el terrorismo judío que ha prevalecido en Cisjordania en los últimos años, durante el cual aldeanos y pastores palestinos están siendo asesinados y heridos, y propiedades dañadas y saqueadas con brutal violencia por cientos de delincuentes y jóvenes judíos. Estos criminales viven principalmente en granjas y puestos de avanzada, la mayoría de los cuales no fueron establecidos por las autoridades competentes. Se asentaron cerca de comunidades palestinas, principalmente para perjudicar a sus residentes y expulsarlos de sus aldeas con el fin de promover la visión de la llamada "redención de la tierra" mediante la judaización forzada de Cisjordania. El gobierno y ministros no han hecho ni hacen nada para erradicar el terrorismo judío en Cisjordania. No lo condenan, no obligan al ejército israelí, a la policía, ni a los Servicios de Seguridad a combatirlo, y algunos de ellos, al menos, incluso apoyan este terror proporcionando asistencia financiera y equipamiento, y construyendo granjas y puestos de avanzada ilegales que sirven de residencia para terroristas judíos” (Haaretz, 18-6-2026)

El gobierno calla y se es testigo de una continua debacle en el orden institucional israelí con el predominio de organizaciones terroristas judías. Instituciones judías de la diáspora, que tanto sermonean a las sociedades que los circundan jactándose de valores democráticos característicos del judaísmo que ejemplarmente se materializan en Israel, optan por callar y esconder estas evidencias de un terrorismo criminal judío, que todo el mundo se informa extensa y explícitamente a un ritmo diario.

El silencio ante tales aberraciones por parte del gobierno de Israel y de los liderazgos de instituciones judías de la diáspora que asumen la representación de judíos locales, no pasa desapercibido y, necesariamente, mancha con terrorismo criminal a todo el judaísmo, incluso el local, y lo que es peor, no pocos los ven como cómplices.

La continuidad de esta conducta pasiva hacia el terrorismo criminal judío en Cisjordania cada día lleva a asociar más al Estado Judío como ente terrorista en paralelo a Hamas, y al judaísmo al mismo nivel de perversidad como el fundamentalismo islámico. La inmensa ola de aversión a Israel, judíos y judaísmo que cada día crece en el mundo es el testimonio más elocuente de este proceso. Y lo peor puede estar por venir.

De nada vale vociferar Antisemitismo. Ya muy pocos le prestan atención a ese reclamo.

Daniel Kupervaser

Herzlya – Israel 12-8-2026

https://ojalameequivoque.blogspot.com/

kupervaser.daniel@gmail.com

@KupervaserD

Comentarios

  1. La vocación bélica sumada al deseo de limpieza étnica de los grupos que mencionas, ponen en riesgo a judíos de la diáspora, incentivando la discriminación. 💔

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