DANNY CITRINOWICZ: “NO SEAN ILUSOS”
Del Traductor: Nada cambió desde que el liderazgo israelí sentó a sus ciudadanos
sobre un barril de pólvora que se llama problema palestino que no lo resuelve y estalla periódicamente
A propósito de las declaraciones de
Naftali Bennet, el candidato a primer ministro de Israel, que prometió: “Traeremos
la normalización de las relaciones con Arabia Saudita, con Indonesia y con
otros países. Construiremos una alianza de las “fuerzas moderadas” de la región
contra las “fuerzas islamistas”.
No habrá una expansión significativa
de la normalización árabe-israelí sin avances en la cuestión palestina. Los
líderes israelíes deben dejar de engañar a la opinión pública haciéndoles creer
que la región puede simplemente seguir adelante.
Egipto no asumirá la responsabilidad
del control de Gaza. Es improbable que Arabia Saudita avance hacia la
normalización completa con Israel sin una vía política creíble para los
palestinos. Además, el mapa de la región ha cambiado: Arabia Saudita, Qatar y
Turquía han mejorado significativamente sus relaciones, mientras que Egipto y
Turquía han experimentado su propio acercamiento.
Entonces, ¿en qué realidad regional
se basa realmente esta estrategia?
Durante años, la política israelí ha
adoptado cada vez más la idea de que la cuestión palestina puede posponerse:
que Israel puede profundizar su integración en Oriente Medio, ampliar los
Acuerdos de Abraham y, finalmente, normalizar las relaciones con Arabia Saudita
sin tomar decisiones políticas significativas en el frente palestino. Esta
suposición parece cada vez más alejada de la realidad.
Los Acuerdos de Abraham fueron un logro
diplomático importante, pero no deben interpretarse erróneamente como prueba de
que la cuestión palestina se ha vuelto irrelevante. Arabia Saudí no es Emiratos
Árabes Unidos, y el panorama político tras la guerra de Gaza no es el de
Oriente Medio en 2020.
Esto también le importa a
Washington. Una estrategia estadounidense basada en un gran acuerdo entre
Israel y Arabia Saudita no puede tener éxito simplemente ofreciendo a Riad
suficientes incentivos bilaterales mientras se trata a la cuestión palestina
como un obstáculo que debe gestionarse. Los líderes saudíes tienen sus propias
consideraciones internas, regionales e islámicas, y estas no pueden desaparecer
sin más.
Si esta es también la doctrina de
política exterior del próximo gobierno israelí, entonces un cambio de liderazgo
produciría un cambio radical en la política.
Israel necesita un verdadero
reinicio de su política exterior. Esto significa abandonar estrategias basadas
en supuestos que ya no se ajustan a la región tal como existe hoy. Significa
reconocer que Israel no puede separar indefinidamente la integración regional
de la cuestión palestina.
Una estrategia seria comienza en la
zona donde Israel realmente vive, no en la zona que los políticos israelíes
prefieren imaginar.
Fuente: Red X Danny Citrinowicz
Traducción: Daniel Kupervaser
Herzlya – Israel 19-8-2026
https://ojalameequivoque.blogspot.com/
kupervaser.daniel@gmail.com
@KupervaserD
Comentarios
Publicar un comentario